La ciudad en la que hay una estatua que ninguna paloma se atreve a llenar de excrementos

2013-04-03

Cuando viajamos a cualquier ciudad del mundo para contemplar determinada estatua, en dicha contemplación también acaba por inmiscuirse uno, dos o más excrementos de paloma. Y es que las palomas disfrutan sobremanera llenando de excrementos todas las estatuas, y de paso todo el mobiliario urbano. Dado el volumen de defecaciones, ello representa un serio peligro para los elementos arquitectónicos metálicos (especialmente) y de piedra, y los gobiernos gastan mucho dinero en limpieza y prevención.

 

Además, los excrementos de paloma son la vía de transmisión de numerosas enfermedades. No en vano, a las palomas se las consideran “ratas con alas”.

 

Sin embargo, existe un lugar donde las palomas respetan reverencialmente una estatua de bronce. Dicha estatua está en la ciudad japonesa de Kanazawa, localizada en la isla de Honshu.

 



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